Es
por ello que se echa en falta alguna nueva inyección de originalidad
en el programa para aportar algo refrescante al juego que todos
nosotros conocimos en el salón recreativo.
Aún así, durante nuestras partidas de Super Bang, nos acompaña
una melodía relajante que acompaña perfectamente al juego.
En cuanto a los gráficos, se echan a faltar las fotografías
de fondo ya que a veces las texturas coloristas que encontramos
en pantalla dificultan la visión de las bolas.
Si os gustó la recreativa no dudéis en probar esta versión que
nos hará pasar un buen rato delante del ordenador.